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——–En español abajo——–

WASHINGTON, D.C. – This week, the Trump Administration’s new, more difficult citizenship test took effect. The latest test, which is longer, moves away from simple, one-word answers to more complex and subjective questions about American history. The move to increase the difficulty of the citizenship test—along with increased social media screening for “anti-Americanism” and escalating the overall requirements to obtain citizenship—is the latest in a series of actions by USCIS that have systematically altered not only who gets to fully participate in our democracy, by creating undue barriers for Lawful Permanent Residents (LPRs) to become U.S. Citizens.

According to a new report by the National Partnership for New Americans (NPNA) and the US Immigration Policy Center at UC San Diego, there has already been a 23.7 percent increase in the denial rate of citizenship applications when comparing the first six months of the second Trump administration to the last six months of the previous Biden administration.

These increased barriers to citizenship will create a catastrophic application backlog, strain agency resources, and, in the process, erode democratic participation. The median processing times for naturalization applications have already risen from 5.2 months to 7.9 months—a nearly three-month increase that advocates expect to grow. 

Said Nicole Melaku, NPNA executive director, “This new citizenship test is the latest deliberate and systemic barrier designed to exclude, not educate. A person’s ability to become a citizen should not depend on financial resources, literacy level, arbitrary historical opinions, or what they post on their social media accounts. When we see a nearly 24 percent spike in denials, processing times ballooning, canceled citizenship ceremonies due to the government shutdown, and advocates across the country sounding the alarm, the message is clear: we are witnessing the dismantling of our legal immigration system that hurts families, weakens our communities, and undermines the very democracy this test claims to celebrate. We call on Congress to exercise its oversight authority immediately and hold USCIS accountable for these discriminatory barriers and political manipulations.”

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The National Partnership for New Americans (NPNA) is a multi-ethnic, multiracial coalition of 88 of the nation’s largest immigrant and refugee rights organizations with reach across over 42 states. Together with our members, we advance immigrant and refugee equity and inclusion, build and expand immigration legal services and integration programming capacity, and drive campaigns that strengthen democracy through increased civic participation. See our website for more information at partnershipfornewamericans.org.


——–Spanish Below——–

WASHINGTON, D.C. – Esta semana entró en vigor el nuevo y más difícil examen de ciudadanía de la administración Trump. Este examen es más extenso, tiene menos respuestas simples con preguntas más complejas y subjetivas sobre la historia estadounidense. La medida de aumentar la dificultad del examen de ciudadanía, junto con un mayor control en redes sociales para detectar “antiamericanismo” y la intensificación de los requisitos generales para obtener la ciudadanía, es la última en una serie de medidas de USCIS que crean barreras indebidas para que los residentes permanentes legales (LPR) se conviertan en ciudadanos estadounidenses.

Según un nuevo informe de la Asociación Nacional para Nuevos Estadounidenses (NPNA) y el Centro de Políticas de Inmigración de EE. UU. de la Universidad de California en San Diego, la tasa de rechazo de solicitudes de ciudadanía ya ha aumentado un 23,7 % comparando los primeros seis meses de la segunda administración de Trump con los últimos seis meses de la anterior administración de Biden. Este aumento de las barreras para la ciudadanía generará un retraso catastrófico en el proceso de solicitud, sobrecargará los recursos de las agencias y, en el proceso, debilita la participación democrática. El tiempo medio de procesamiento de las solicitudes de naturalización ya ha aumentado de 5,2 meses a 7,9 meses, un aumento de casi tres meses el cual grupos proinmigrantes prevén que siga aumentando.

Nicole Melaku, directora ejecutiva de NPNA, afirmó: “Este nuevo examen de ciudadanía es la última barrera sistemática diseñada para excluir, no para educar. La posibilidad de obtener la ciudadanía no debería depender de recursos económicos, nivel de alfabetización, sus opiniones históricas arbitrarias ni de sus publicaciones en redes sociales. Ante un aumento de casi el 24 % de negaciones, la aceleración de los tiempos de procesamiento, la cancelación de ceremonias de ciudadanía debido al cierre del gobierno y la alerta de activistas de todo el país, el mensaje es claro: estamos presenciando la destrucción de nuestro sistema de inmigración legal, que perjudica a familias, debilita a nuestras comunidades y socava la democracia que este examen pretende celebrar. Exigimos al Congreso que ejerza su autoridad de supervisión de inmediato y exija al USCIS que rinda cuentas por estas barreras discriminatorias y manipulaciones políticas.”

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La Alianza Nacional para Nuevos Estadounidenses (NPNA) es una coalición multiétnica y multirracial de 88 de las organizaciones de derechos de inmigrantes y refugiados más grandes del país, con presencia en más de 42 estados. Junto con nuestros miembros, promovemos la equidad e inclusión de inmigrantes y refugiados, desarrollamos y ampliamos la capacidad de servicios legales de inmigración y programas de integración, e impulsamos campañas que fortalecen la democracia mediante una mayor participación cívica. Para más información, visite: partnershipfornewamericans.org.